Una Navidad Laica o los orígenes de la Navidad

Una Navidad Laica o los orígenes de la Navidad
Una Navidad Laica o los orígenes de la Navidad

Ya está aquí la Navidad de nuevo, cita anual con el gasto desmedido y la eterna sonrisa navideña de postal. Sin embargo, este año estoy dispuesta a disfrutar de la Navidad de verdad desde una perspectiva más amplia. Los que seguís este blog desde hace dos años sabéis que no me gusta la Navidad, siempre estoy con lo mismo. Parezco el Grinch navideño.

Mis sentimientos encontrados con respecto a estas fiestas son un tema recurrente para mí. Me producen un sentimiento agridulce. Por un lado, hay algunas cosas que me gustan como reunirnos para cenar todos juntos; por el otro, me producen una sensación de tristeza y desazón que no sé explicar.

Tanta felicidad artificial de supermercado me produce un gran rechazo. Esa imposición de paz y amor con calzador me incomoda, como si no pudiéramos ser felices en otra época del año o solamente la solidaridad y la cordialidad fuera patrimonio de las fiestas navideñas.

Por no hablar de la locura consumista, eso de ir a cualquier parte y que esté todo lleno a las 10 de la mañana. ¿Dónde está esta gente el resto del año?

¿Por qué tan pocas ganas de Navidad?

Tras mucho reflexionar sobre mis pocas ganas de Navidad me di cuenta de que era un tema de conciencia. No sé vosotros pero yo no sé vivir dando la espalda a lo que siento, me produce una enorme incomodidad. Comprendí que los hábitos adquiridos durante una vida a veces pueden pesar más que la coherencia.

Porque al final lo que subyace a este desagrado navideño es una mera cuestión de coherencia. Y sentía que estaba siendo incoherente.

Aunque crecí siendo educada en la religión católica, en un momento determinado perdí la fe, mi madre aún no se explica cómo pudo pasar. Tras una crisis existencial en la adolescencia dejé de creer. Me convertí en agnóstica.

Para quién no lo sepa un agnóstico es aquel que no niega la existencia de Dios, pero considera que el conocimiento de Dios es inaccesible al hombre. En otras palabras, no niega que exista un Dios pero tampoco lo afirma.

Por cuestiones del amor uní mi vida a una persona atea, aquel que sí niega la existencia de Dios y de cualquier tipo de divinidad. Mi agnosticismo y su ateísmo no eran un problema cuando no teníamos hijos.

No obstante, al ser padres la cuestión cambia totalmente. Debes decidir cómo vas a educar a tu hijo. Desde el principio tuvimos claro que le daríamos una educación laica. ¿Qué hacemos entonces con la Navidad que es una festividad religiosa?

¿Cómo llegamos a la Navidad Laica?

Desde el pensamiento más ateo alguien me dirá que directamente dejemos de celebrar esta fiesta y se acabó. Sin embargo, no es tan fácil tomar esa decisión y tampoco siento que esté acorde con nuestros deseos. ¿De verdad esta fiesta es religiosa? ¿Lo fue siempre?

Nuestro hijo tiene ya dos años y medio y empieza a enterarse de qué va todo este asunto aunque todavía sea pronto para explicaciones largas y detalladas. ¿Qué hacer entonces?

¿Obviamos la Navidad y no celebramos nada o tratamos de integrarla en nuestro estilo de vida? Tras mucho darle vueltas decidimos optar por la segunda opción.

Los dos vivimos la Navidad muy intensamente cuando éramos niños y  no queríamos que nuestro pequeño perdiera esa magia. También hay otra cuestión importante y es que en nuestro entorno familiar la Navidad sigue celebrándose. Para mi madre y mis hermanas la Navidad sigue siendo un tiempo muy especial en el que compartir y disfrutar. Por nada del mundo quisiera hacerles sentir mal con mis dudas y mis malestares.

Pero tampoco quiero vivir de espaldas a mis sentimientos, así que tras mucho hablar y debatir tomamos la decisión de celebrar una Navidad laica. Aunque el concepto suena horrible, también para mí, quiere decir que podemos celebrar la Navidad sin ser creyentes y disfrutarla. ¿Cómo llegar a eso sin entrar en conflicto con nuestras creencias?

Entendiendo que la Navidad es cultura de nuestro país y que es patrimonio de occidente al igual que lo es Anfiteatro de Mérida. Implica vivir la Navidad desde una perspectiva más amplia y conectada con la historia, las costumbres y la tradición.

Así que hice lo que más me gusta, ponerme a investigar. Me puse a buscar información sobre los orígenes de la Navidad y lo que representa, y un enorme abanico de perspectivas se abrió ante mis ojos. Algunas cosas ya las sabía  otras las fui aprendiendo por el camino.

Soy una apasionada del mundo grecolatino y de las grandes civilizaciones de la antigüedad. Me fascinan por completo. Es una parte de la historia de la que sabemos muy poco pero que me resulta apasionante sobre todo porque estoy convencida de que no eran tan distintos a nosotros.

En la antigüedad clásica ya existía la Navidad, tan solo que entonces no se llamaba como ahora. En la Europa de antes de Cristo se celebraba el solsticio de invierno, que daba lugar, dependiendo del lugar de origen, a una celebración o a otra.

¿Qué es el solsticio de invierno?

Marca el día más corto del año o lo que es lo mismo, el día con menos horas de luz anual en el hemisferio norte. La tierra se encuentra más inclinada con respecto al astro rey y recibe menos luz solar. El solsticio suele estar situado el 21 de diciembre que también indica el comienzo del invierno.

Y digo suele porque es entre el 21 de diciembre y el 23 de diciembre cuando tiene lugar la noche más larga del año. A partir de entonces empezaremos a recuperar muy lentamente minutos de sol cada día. En el hemisferio sur se produce precisamente lo contrario, esta fecha anuncia la llegada del verano y la noche más corta del año.

Las Saturnalias

El solsticio marcaba el inicio de numerosas fiestas paganas por todo el planeta. Una de las más famosas y origen de nuestra Navidad judeocristiana son las Saturnalias romanas. Tenían lugar entre el 17 de diciembre y el 23 de diciembre y honraban al Dios Saturno.

Eran unas fiestas en las que probablemente se conmemorase el fin de los trabajo en el campo y de la siembra. Cabe pensar que era el momento propicio para sacrificar a los animales ya que alimentarlos durante el invierno constituía un esfuerzo extra que la economía familiar no podía sostener.

Era por tanto, un tiempo de descanso y de ocio muy propicia a la fiesta y a la veneración de los dioses. Se cerraban los comercios, las escuelas, la vida pública se paralizaba para dar lugar a la fiesta. Incluso los esclavos tenían días libres y podían disfrutar de una libertad que les estaba vetada el resto del año.

Los habitantes del imperio también se hacían pequeños regalos como sacos llenos de nueces, velas o muñecos de arcilla. Que marcaba una época más distendida lo demuestra el que a veces, se hiciesen regalos de broma que suscitaban la burla de sus más allegados.

El culto al Dios Invictus

Sin embargo, la romana era una sociedad politeísta en la que creían en diferentes dioses, por ello no es extraño que a finales del siglo I d.C adopten un nuevo Dios, Mitra. El culto a este Dios de origen persa tenía una antigüedad en aquel momento de más de mil años.

La festividad tenía lugar entre el  24 y el 25 de diciembre, se celebraba el dies natalis invicti solis que se traduce al castellano como día del nacimiento del sol invencible.

El sol triunfa sobre las tinieblas, ya que a partir de ese momento el astro rey comienza a ganar minutos a la oscuridad. Mitra se convirtió en una de las religiones más importantes de Roma, sobre todo entre los soldados.

En Mitra se hallan concentradas algunas características similares a las que encontramos en el cristianismo: Mitra estaba situado entre el bien y el mal y funcionaba como un mediador que procuraba mantener la armonía del mundo; había venido al mundo para redimir a los hombres de sus pecados; había nacido de una madre virgen, en una cueva y había sido adorado por magos y pastores; Tras ser perseguido y asesinado había resucitado al tercer día;

No me negaréis que existen muchas semejanzas entre sí.

¿Cuándo el solsticio de invierno se convierte en Navidad?

El emperador Constantino, el Grande sube al trono en el año 306, siete años más tarde convierte el Cristianismo en la religión oficial del Imperio.

Cabe pensar que el emperador fuese seguidor de los cristianos desde antes, sin embargo, como jefe militar que era, rendía culto a Mitra. Se convierte al cristianismo tras una visión en la que se le aparece una cruz y una voz que le dice “con este signo vencerás”. Y no se equivocó porque venció.

Fuese la visión verdadera o no, le interesaba convertir al cristianismo en religión oficial del imperio ya que sus seguidores eran mayoría dentro del estado. No obstante aún no se prohíben el resto de cultos, para ello tenemos que esperar al año 391.

Poco antes de su muerte el emperador en colaboración con el Papa Julio I sustituye las fiestas paganas por celebraciones cristianas. Así en el año 336 aparece por primera vez la Navidad el 25 de diciembre como festividad romana.

Debemos tener en cuenta que los cultos paganos llevaban celebrándose durante siglos y eran costumbres muy arraigadas dentro del Imperio. La prohibición o tratar de acabar con ellas por la fuerza era muy posible que no surtiese efecto. Por tanto, se procede a la adaptación al cristianismo de todas aquellas fiestas de origen pagano, como la fiesta de Mitra o las saturnales que pasan a convertirse en los carnavales.

A día de hoy esta sustitución que llevó a cabo el Imperio Romano es pública, en 2009 el papa Benedicto XVI afirmó lo siguiente: “La navidad asumió una forma definitiva en el siglo IV cuando tomó el lugar de la fiesta romana del Sol invictus”.

¿Entonces Jesús no nació el 24 de diciembre?

Es muy posible que no. Es más, muchas investigaciones indican que tampoco nació en el año cero de nuestra era. Pero vamos por partes.

En los evangelios no aparece el 24 de diciembre como fecha de nacimiento de Cristo. Ciertos datos que aparecen en las escrituras indican que es muy posible que naciese entre mayo y octubre, en época seca.

Poco antes de su nacimiento, César Augusto obliga a sus habitantes a censarse en su ciudad de origen, eso implicaba viajar desde  las aldeas a los núcleos urbanos más grandes para cumplir el mandato. Era imposible que en época invernal la gente iniciase ese largo viaje ya que los inviernos eran especialmente crudos, con nevadas y  temperaturas por debajo de los cero grados. Tiene sentido pensar que el censo se realizase en una época con un clima más propicio.

En la Biblia también se hace referencia a los rebaños de ovejas que pastaban en el campo. Era imposible que el 24 de diciembre el ganado estuviese suelto por los prados, ya que la época de pasto tenía lugar entre finales de marzo y mediados de noviembre.

¿Nació Jesús de Nazareth en el año cero?

Parece ser que no.

Antes de adoptar el calendario cristiano nuestro calendario era el romano que comenzaba con la fundación de Roma. Será Dionisio, el Exiguo, quien romperá con este calendario y propondrá un calendario nuevo basado en el nacimiento de Cristo.

En primer lugar fija la posible fecha de nacimiento en los últimos días del año 753 del calendario romano. Y fija como primer día de la era cristiana el año 754. Sin embargo, hierra en sus cálculos ya que Herodes el grande muere en el año 750. Por tanto, y siempre dando como verdadero el infanticio de los niños ordenado por él, cuando nace Jesús, Herodes ya estaba muerto desde hacía años.

El monje no fue consciente del error y entregó sus cálculos al Papa Julio I que se encargó de difundirlos. No fue el único error cometido, se olvidó también del año 0. En su calendario se pasaba del año -1 al +1 sin más preámbulos.

En realidad no fue un error sino una falta de conocimientos que le impedían corregir este cálculo. Por aquel entonces el concepto de cero matemático no existía como tal. Este concepto no llegaría a Europa hasta 200 años después procedente de la India y a través de los árabes.

El calendario se implantó prácticamente enseguida en Italia, aunque en Europa lo fue haciendo paulatinamente. Uno de los estados que más tardó en adoptar este calendario fue España que lo hizo en el siglo XIV.

¿En qué año nació entonces?

Es imposible saberlo con exactitud. En el siglo XX los investigadores fueron conscientes de estas equivocaciones y trataron de delimitar la fecha exacta del nacimiento de Cristo.

No obstante, se trata de un objetivo complejo que no permite hacer una datación exacta. Se cree que el nacimiento se dio entre el año 8 A.C y el año 4 A.C. Con más probabilidad entre el año 7 A.C y el 5 A.C.

Pero imposible precisar más con los datos que tiene la ciencia hoy. Es muy posible que en el futuro consigamos resolver este enigma.

Podría seguir porque, aunque agnóstica, me fascinan la Biblia y las civilizaciones antiguas pero me parece suficiente información para este post que ya supera las 2000 palabras.

En conclusión, la Navidad lleva celebrándose con este nombre u otro desde hace miles de años. Por lo tanto, creyente o no merece la pena seguir festejándola. Esto no significa que vaya a festejar al Dios Mitra o el solsticio de invierno, aunque os confieso que tendría su gracia.

Significa que voy a deshacerme de todo lo que me incomoda de estas fechas y voy a disfrutar  sintiéndome libre de interpretar y vivir la Navidad a mi manera. Porque creo que cada uno de nosotr@s encierra una Navidad especial y mágica en lo más adentro.

Así que como estoy en plena reconciliación con el espíritu de la Navidad no puedo acabar este post sin desearos, ¡Felices fiestas!

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32 comentarios en “Una Navidad Laica o los orígenes de la Navidad

  1. Me ha encantado este post super bien explicado. A mi dejó de hustarme la navidad precisamente por las mismas razones que a ti. Además de tener muchas sillas vacías en mi mesa. Pero ahora estoy recuperando el espíritu navideño gracias a mi hija.

  2. tienes mucha razón en todo lo que has expresado, lastimosamente la navidad ha sido totalmente materializada y condicionada a regalos, buenos tratos y sentimientos fingidos, solo por ser la época navideña. A mí sí me gusta la navidad, ya que te sueles reencontrar con personas queridas que no ves muy a menudo, con la cena familiar en casa, pero el asunto del materialismo para mi es igual que en todo el año, compro lo que necesito y se acabó. Muy buen post Saludos

  3. Hola!! me siento muy identificada contigo; en casa se celebra la “navidad” unicamente porque hay pequeños a los que les hace ilusión; ya tendrán tiempo de ser grandes y de darles largas explicaciones, como comentas. Pero, por el momento, me agobian estas fechas, me siento desubicada porque hacen gala de una falsedad que no va conmigo… hay gente que no me dirije la palabra desde el dia 01/01/17 y ahora lo volverá a hacer para desearme feliz navidad y año nuevo. ¿En serio? Toca cenar con gente a la que no le quieres ni ver la cara… de verdad, que pereza me da todo esto pero lo dicho, ya se terminará. Besos!!

  4. Hablas de un tema complicado. Yo también soy agnóstica, pero sobre todo estoy totalmente en contra del consumismo que se produce en este tipo de fechas. En mi casa no celebro la navidad ni ni ningun festejo religioso, pero si que me reuno con mi familia para las comidas y cenas navideñas, ya que es una buena oportunidad para que estemos un dia todos juntos.
    Con el tema niños creo que hay que dejar de lado niestras creencias y que vivan la navidad con alegria hasta que ellos se den cuenta de lo que ocurre en verdad. Todos tenemos bonitos recuerdos de cuando eramos niños y nos despertabamos el dia 25 de Diciembre con una sonrisa enorme, el unico dia que no nos importaba madrugar! Jajaja. Respecto a toda la información que nos das, es super interesante y frustrante lo desinformados que esta la sociedad sobre estos temas… Gracias por el post!

  5. ¡Hola!
    Estoy totalmente de acuerdo contigo en todo, la Navidad hay que vivirla cada uno a su manera y como la sienta.
    Al igual que tú de pequeña al ser criada en un ambiente católico pues era creyente pero al crecer perdí la fe en una crisis existencial. Tal como te pasó a ti.
    Creo en Jesucristo (que para mí sí es sagrado) pero no creo en el Dios que pinta la iglesia. Así que desde hace muchos años la Navidad me gusta simplemente por reunirme a cenar con la familia y esa magia que se respira en las calles. Por otro lado, no soporto la hipocresía que reina en estas fechas. Paz y amor dos semanas al año?Pues no, eso no me mola. Falsedad máxima que me repele.
    Como comentas, al tener hijos hay que tomar una decisión y la verdad tampoco quiero quitarle a mis hijos esa ilusión con la que se vive la Navidad. Pero sin ese enfoque cristiano.
    Me informé hace un tiempo sobre lo que nos has contado de la historia pagana y los datos incorrectos de la vida de Jesucristo. Es alucinante a donde llega la manipulación.
    Nos has traído un post muy interesante para reflexionar, gracias.
    Besitos

  6. Me ha encantado saber del tema de soltiscio de invierno y el tema de los datos de nacimiento de jesús, y sobre todo que nos des otra teoria posible

    Yo la navidad, al morir mi madre y abuelos, son dias que se celebran pero sin sentimiento, basicamente, porque tengo contacto diario con mi familia.,

    Entiendo gente q no se ve, o no tiene contacto, pero en mi caso yo lo celebro con mi familia y estamos juntos.

    Sobre tema fiestas de soltiscio, por mencionar la fiestas celtas me llegaron a hacer repetir un trabajo, por tocarme un profe muy conservador

  7. Pues mira que yo soy una defensora de hacer las cosas a tu manera y crearte la realidad que quieras vivir. Si esto es lo que funciona para ti y tu familia, genial a por ello, sin miedo y sin esperar nada de nadie. Al fin y al cabo la única persona que va a vivir tu vida eres tú. Así que como mejor te sientas.

    Para mí la Navidad es una fecha más, una genial para estar con la familia, pero no creo en las celebraciones que lo generan. Creo más en la interpretación que le damos nosotros a lo que vivimos y eso es lo que importa a la final. Así que a seguir disfrutando guapa y viviendo la Navidad a tu manera 🙂

  8. Ya había leído sobre la navidad laica en alguna ocasión y el tema me resulta interesante. Pienso que la navidad tiene sus cosas buenas y otras más encaminadas al consumo, que no todo es malo, yo me reuno con mi familia más afin la verdad. Cada uno tiene su opinión y es respetable, así que cada cual lo celebre a su manera o no lo celebre aunque entiendo el tema el niño, ilusiones, creo que habría lguna manera de hacerlo a tu manera pero dando un poco de ilusión al niño, así que hazlo como mejor lo sientas.

  9. Hola guapetona, yo tampoco soy creyente pero sí celebro la Navidad y me gusta. Puede parecer incoherente pero creo que es una fecha bonita aunque desde hace 3 años es particularmente triste ya que mi madre falleció justo el 25 de diciembre. No sé, yo no le hablo a mi hijo de temas religiosos y cuando sea más mayor le explicaré qué pensamos pero de momento me gusta ver cómo sonríe al ver las luces navideñas, todo tan bonito, sus ganas de regalos y de ver a sus primos. No quiero que se pierda todo eso y creo que es lo mejor que puedo hacer ahora mismo por él. Muaks

  10. Hola 🙂

    Me encanta como en todo siempre la historia es rica detrás de nuestro presente!!.. Yo también soy tres cuartos de grinch jajaja.. también era católica en mi infancia y adolescencia.. después los ojos se abren, lees y aprendes a cuestionar tantas cosas… creo que ahí fue que se acabo mi catolicismo jaja..

    Me gusta la navidad, en realidad me gustaba la idea de reunirse y compartir, pero normalmente el único momento del año que se lograba esto era en Navidad quizá por costumbre.. pero nunca por la idea religiosa. Me has dado una buena refrescada de recuerdos y también de historia jajaja.. muy completo tu post!!..

    Felicidades para ti y que llenes de momentos tu hogar sin recurrir aquello que no sientes por lo que fue…

    Un gran abrazo!!..

  11. Hola, he leido tu post con mucha atención, me ha resultado muy interesante, enhorabuena por lo bien documentada que estás!!! Nunca había oído nada sobre la fecha del nacimiento de Jesús, tiene mucha lógica lo que dices de que no podía ser invierno, qué engañados estamos, pero cualquiera cambia la navidad de fecha!!!!Por otra parte, poca gente ya celebra la navidad por lo que conlleva de fiesta religiosa, eso queda para la gente mayor, el resto pensamos en reuniones familiares, y fiestas, cenas y regalos. Y, por ultimo, totalmente de acuerdo en que cuando tienes hijos, todo cambia. Un beso enorme, y una vez más, enhorabuena, qué bien escribes!!!

  12. Hola!!
    Me ha gustado mucho tu post por varias razones, y es que he aprendido incluso de historia con la explicación de los cultos a los dioses y de que ya existía la Navidad aunque no se le llamase así. La verdad es que guardo gratos recuerdos de cuando era pequeña, pero también es verdad que me pasó como a ti y dejé de celebrarla porque no le veo demasiado sentido a todo ese consumismo y felicidad que se respira, y como muy bien dices, ¿donde está esa gente el resto del año? Y sí, me pasó lo mismo cuando tuve a mi hija, pero la verdad es que tampoco la celebramos, sí, decoramos un poco la casa y quizás hago algo más especial para Nochebuena, pero ya, las dos estamos a gusto así y así seguiremos por ahora 🙂
    Gracias por habernos aclarado los orígenes de la Navidad, me ha gustado mucho saber de dónde viene!!
    Besos :33

  13. Creo que cada persona tiene derecho a celebrar o no celebrar esas fechas que para muchos, solo significan gastos y nada más. Yo no lo veo como tú, eso sí respeto tu postura porque nadie está obligado a tener fe ni tampoco ser religioso, eso se llama tolerancia. Yendo a lo que expones en tu entrada, para mí nunca ha sido una fecha de malgastar dinero, nunca. Al contrario, son unas fiestas que dedicamos a estar con la familia, unas fechas en que nos sentamos a la mesa, extrañando a los ausentes y recordando cómo eran cuando estaban con nosotros. Es una fecha, para cenar y hacer un alto a todas las incomprensiones que hemos tenido, pero sin llevarnos mal, al fin y al cabo, somos seres humanos y aunque nos queramos, no tenemos por qué pensar igual.
    Creo que lo más importante para tus niños, es que tengan el amor de sus padres y de su familia y eso, creeme no tiene nada que ver con religión ni con nada, solo tiene que ver con el amor que se profesa en ambos sentidos. Yo soy católica, y para mí es la celebración del nacimiento de un niño, el más humilde nacimiento y es lo que hacemos en casa, celebrarlo con humildad.

  14. Rosa, desde las primeras palabras me he sentido muy identificada con lo que decías. Esa desazón de la que hablas, la siento siempre por estas fechas. Esa obligación de sentirse feliz, de ser solidario, se sentir el espíritu de la Navidad por que si, porque toca, es algo que no me deja sentirme bien. Como tu fui educada en la religión católica, pero sobre todo en la coherencia. Coherencia con mis pensamientos y mis actos. Y toda la parafernalia navideña choca con eso. Tengo dos hijos ya adultos y, en su momento, no quisimos privarles de la “magia” de estos días. Y, para que vamos a engañarnos, vivimos en sociedad y no te puedes aislar de los usos y costumbres de ésta. No puedes encerrarte en una burbuja hasta que pasen los días de la Navidad. ¿Qué hicimos entonces? Adaptar estas fiestas a nuestra manera de pensar. Cuando nuestros hijos tuvieron edad de entenderlo les explicamos el origen pagano de esta celebración, la adecuación que la iglesia católica hizo de estos ritos y sobre todo, les enseñamos que el consumismo salvaje de estas fechas no tiene sentido ninguno. Que la alegría y las ganas de reunirse con familia y amigos, la solidaridad, los buenos deseos es algo que sucede todo el año. Y como tu dices, seguimos disfrutando de la Navidad, todos, de una manera muy personal y coherente.

  15. ¡Hola!
    Sin duda es un post del que me he sentido totalmente identificada.
    No soy creyente, así que eso de celebrar el supuesto nacimiento de Jesús y toda la parafernalia que le rodea, pues como que no. Es más, hace años que yo no me encargo de la decoración navideña porque sencillamente porque como atea declarada, creia que estaba siendo incoherente. Pero tienes razón, debemos vivir la Navidad a nuestra manera, y la mía sin duda es desvinculándola totalmente de la religión, aunque respeto quien la viva así.
    Para mí la navidad es una celebración familiar. Celebramos que un año más estamos juntos, que es lo más importante.
    Lo que sinceramente me repatea mucho es que ahora en navidad se potencie lo de que tenemos de ser solidarios, etc. ¿No deberíamos serlo durante todo el año? Parece que la gente que no tiene recursos solo lo esté pasando mal en Navidad, y desgraciadamente no es así.. En fin.
    Por otro lado no sabía nada sobre lo que nos cuentas del solsticio de invierno, ni que el calendario cristiano se basa en algo que ni siquiera fue así. Anda que…
    Nada, que el post es fabuloso, te invita a reflexionar y mucho y además con un aporte de información cultural, vamos, súper enriquecedor. Así que gracias por ello.
    Besotes

  16. Muy buen post! Concuerdo en varias cosas contigo, yo crecí creyendo y festejando la navidad hasta que leyendo me di cuenta de donde viene y de donde empezó esta celebración, me canse de vivir con tradiciones de otras personas que se las inventan para hacer dinero, un día decidí que no necesito de un día específico para reunirme con mi familia, para comprar un regalo, para festejar a alguien…ya no celebro la navidad, celebro la vida y la oportunidad que tengo día a día de demostrar a los míos que los acepto tal cual, que los amo y los respeto todo los días de mi vida.

  17. Hola guapa. Desde luego que todos los días deben ser una buena excusa para reunirnos todos juntos con los nuestros. Como alguién que si ha estudiado y mucho este asunto, sólo aportarte que todo lo que dices es correcto, aunque también y principalmente están las celebraciones de los druidas como culto al Arbol, por eso se montan arboles de navidad en estas fechas…. Pero, todo lo que comentas desde una perspectiva religiosa, lo cuentas desde la religión romana apostólica (o católica), porque los judíos ni siquiera aceptan a Jesus… po lo que no celebran su nacimiento, sino la hannukah. Los evangélicos si celebran el nacimiento de Jesucristo dese el total y pleno conocimiento de que Jesus NO nació en diciembre sino a mediados de mayo, ¿Como se sabe? por el tiempo que hace en diciembre en Belen seria imposible los pastores en la noche con las ovejas, el sobrevivir en donde nació.. Feliz Navidad (Natividad) guapa

  18. Que ineteresante todo lo que haz escrito; he aprendio muchísimo. Lo que más me causó curiosidad fue que posiblemente Jesus no nació el 24 de diciembre ninen el año 0. Que impresionante no? Coincido contigo con el tema del consumismo; tristemente la navidad se convierte en una época dinde oodemos perder el enfoque; se nos pueden ir las finanzas a pique si no nos controlamos y enfocamos. Sabes, me gusta mucho tu sinceridad y la manera que pudiste enfrentar el tema ahora que tu niño esta crecidito. Gracias por compartir toda esta información; reitero que aprendí mucho hoy. Saludos, YL

  19. Hola. Yo tambien tuve mi época de incrédula, a pesar de haber sido criada cristiana. Anduve por las culturas ancianas, las leyendas miticas de antaño, em apasionaron por mas de 10 años. Pero nunca fui agnóstica, sino más bien, abierta a todas las posibilidades, todas las filosofías etc . Al salir embarazada supe instantáneamente que es un milagro , procrear una persona. y dicho milagro era imposible que suceda por coincidencia, o evolución.
    Mi fe cristiana volvió, y en los últimos 7 años he estudiado la biblia y perteneceso a una iglesia evangélica hace 2 años. Conosci todas las mitologías que se parecen a la historia de Jesus. El nació entre septiembre y octubre, pero no importa en que fecha decida uno recordarlo, ya que las navidades es una fecha mundial, pues el cristiano y el creyente en el hijo de Dios, celebra su nacimiento. Pide a Dios fe, es el quien la da. 🙂
    feliz navidad!

  20. La verdad que no soy religiosa. Coincido mucho en algunos aspectos del post, me ha gustado lo bien que te explicas.
    En casa se celebra por los niños, y la navidad es más papa noel, decoración y nieve. Aquí no se impone ninguna religión, es más un festejo para los niños que les hace ilusión.
    En casa nos reunimos para cenar como cualquier otro fin de semana.

  21. Hola!!!!
    Parece que este post está escrito después de que te haya expresado mis sentimientos con respecto a la celebración de la Navidad y aquí hayas plasmado mis ideas.
    Por lo menos tu has conseguido hacer las paces con el espíritu navideño. Yo todavía estoy en ello. Jajaja.
    Mis hijos son algo mayores y ya en varias ocasiones de sus vidas he plantado cara y los he sacado del camino para que vieran que había vereditas que también podían tomar aunque no estuvieran tan concurridas. Con el tema de la Navidad todavía no lo he hecho. Este año creo que lo dejo así porque mi hija está impaciente por la llegada de los Reyes Magos. El año que viene ya veremos. Besos!!! Te deseo lo mejor para todos los días del año. 😉

  22. Madre mía!!! Qué intenso!!! Conocía la existencia de esas fiestas paganas y de otras muchas que fueran adaptadas por la religión. Y aunque a veces la Navidad se convierte en una fiesta obligada, sobre todo cuando faltan seres queridos y uno es adulto, también es cierto que cuando se tienen niños, la cosa cambia, quizás porque recordamos nuestras navidades infantiles con mucho cariño y eso se lo queremos transmitir a nuestros hijos.
    ¿qué mas da donde radica el origen? Nuestro objetivo como madres es que nuestros hijos sean felices y disfruten de estas fiestas.
    Feluz Navidad.

  23. Ay bueno… yo que soy una friki de la Navidad, la adoro! Me alegra leerte que te “reconcilias” tienes razón en que se le da un aire consumista, pero yo así no lo veo, yo veo la alegría, el encuentro con la familia quienes la tenemos lejos se hace especial, los ratos con los amigos a quienes tampoco veo en meses…! Para mí es sin duda un tiempo de felicidad y festejar, soy católica, y sabía lo que cuentas del solsticio de invierno , pero realmente , aunque Jesus no naciera el día que se nos inculcó y demás, yo sigo celebrando el nacimiento De Dios, lo haría igualmente en verano u otoño 😉, también tengo un peque de 2 años, y aunque mucho no se entera, vivir estos días esa magia con el no tiene precio.
    Así que… si, ¡felicidad fiestas! Y bienvenida a la navidad guapa!

  24. La Navidad, al igual que cualquier la mayoría de las celebraciones occidentales son creaciones y procesos culturales que van más allá de la religiosidad. Con tu propuesta, abrazas muy bien ese planteamiento…y me encanta. ¡Felices fiestas también para tí! 🙂

  25. Pues me ha gustado mucho tu post y podría haber seguido leyendo más rato aún jeje. A mi también me apasionan las culturas antiguas y aunque soy “semi agnóstica” (no sé ni si quiera si existe), me encanta saber sobre mitología etc… Me alegra que hayáis podido encontrar el equilibrio perfecto para que todos disfrutéis de la Navidad.

  26. Buen planteamiento. Al final se trata de disfrutar siendo tu mismo en cualquier momento del año, pero lo queramos o no, es una época que puede ser mágica si sabemos vivirla. Tanto Rocío como yo lo vivimos desde un prima religioso, en parte por la religión en sí, pero también en parte porque nos gusta revivir muchas de las tradiciones que hemos vivido desde pequeñas en casa con nuestra familia.
    En cualquier caso, como decía al principio, se trata de sentirse bien, celebrando o no, y de un modo o de otro.
    ¡Felices Fiestas!

  27. A mí, que soy creyente, me ha gustado conocer otra forma de vivir la Navidad y todos los datos sobre el origen de la celebración que nos has aportado. ¡Gracias!

  28. Enhorabuena por tu post Rosa!!!! Me ha encantado la clase magistral que nos has dado sobre la Navidad laica y los orígenes de la Navidad. Estoy totalmente de acuerdo contigo, que estas fiestas navideñas hace ya mucho tiempo que se han convertido en una gran fiesta de consumo y falsedad. La felicidad, paz y armonía debería existir todos los días del año, igual que la solidaridad. Saludos!!!

  29. Hola guapa
    Me ha parecido un post muy interesante, soy católica creyente así que no conocía mucho sobre la Navidad laica. Me gusta como lo has enfocado, explicando cada parte y también contándonos los orígenes de la Navidad.
    Me gusta también que hayas decidido celebrarla vuestra manera, quitando las cosas que te incomodan y adaptándola a lo que os hace feliz, creo que ese el verdadero sentido de celebrar el amor no? Si tenemos que tragar con cosas que no van con nosotros..pues mal va la cosa jeje
    Creo que en la sociedad debería reinar la paz, el amor y la armonía pero como parece que esto no es posible a mi me parece buena idea que durante estas semanas se intente disfrutar más de estos sentimientos, ojalá se extendieran más tiempo
    Un besazo

  30. Como año tras año están los belenes, los 24 de dciembre…Se nos olvida que es un “montaje” y que precisamente es lo que se consideraban festividades paganas con el solsticio de invierno lo que se celebraba en esa época. Así que gracias por recordar el origen de la Navidad. A mi lo que me gusta es el ambiente que se respira, pero también con ciertas personas sabes que solo es una fachada y eso ya te chafa un poco. ¡Felices fiestas!

  31. Si nos llevamos por creencias, todo se complica… yo sólo busco excusas para ser felices y darle la vuelta a las cosas… al final la vida y los momentos de felicidad se componen de vivencias. Para mí la Navidad había perdido color, puro consumismo.. pero nació mi hijo y y yo recuerdo mis navidades infantiles súper feliz, pues he decidido que las navidades vuelven a casa porque quiero ayudar a que mi hijo construya sus recuerdos felices …eso nutre el alma y te arranca sonrisas cuando lo evocas…me da igual cuando nació Jesús…si existió o no, me da igual…lo que no me da igual es vicir en la apatía y la tristeza me vuelvo niña con cualquier celebración porque ser niño es uno de los Estados más felices que vive el ser humano… y sí es con cualquier cosa que se pueda celebrar y contribuya a reunirnos con otras personas y divertirnos.

  32. Hola, me parece genial que investigases a profundidad los orígenes de la Navidad y que ahora hayas tomado una actitud diferente y sobre todo personal respecto de estas fechas, creo que en los últimos años la misma actitud de las personas que nos rodean y esa falsa alegría que quieren trasmitir en estas fechas ha hecho que muchos perdamos el interés en estas fechas, hubo un tiempo en que me causaba también tristeza, pero mientras mas adulta me hago menos me está afectando. Besos.

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