Por qué un huerto en casa

por qué un huerto en casa
por qué un huerto en casa

Hoy quiero presentarles una breve reflexión sobre las ventajas de tener un huerto ecológico en casa.

Encontramos muchas formas de cultivar en el hogar. Algunas conllevan tener un gran huerto a mano o en las cercanías. Otras se conforman con tener algunas aromáticas cerca para recolectar. Vamos a ver varias de estas formas para que elijan cuál de ellas se adapta mejor a sus necesidades y deseos. No digan que algunas de estas formas no se adaptan a su espacio-tiempo.

El huerto total: autoconsumo

Llamo así al gran huerto que tenemos, trabajamos y disfrutamos y que en verano nos da la gran cosecha de hortalizas estupendas y sabrosas. Es la visión que aún tienen muchos de lo que es un huerto.

Lo podemos tener en la casa del pueblo, en la casa de los fines de semana, a las afueras de nuestra localidad o en nuestra propia casa si somos tan afortunados de vivir en la misma finca. Quizá sea el ideal, lo que muchos buscamos. Pero no es la única forma. Supongo que el porcentaje de personas que se pueden permitir (económica, logística y socialmente) vivir en un sitio así es muy pequeño. Por eso les quiero proponer el resto de opciones.

El pequeño huerto en el jardín de casa

Este es el modelo que nosotros hemos elegido y he de confesar que es uno de los principales motivos por el que nos vinimos a vivir aquí.

De hecho, nuestra casa estaba pensada para personas que vienen a disfrutarla con buen tiempo (en invierno hace un frío que pela), pagan a un jardinero que les mantiene todo en perfecto estado y todo está limpio.

No me gustaba. Aún apreciando el arte y el gran trabajo que conlleva tener un jardín en perfecto estado: una casa con hortalizas es una casa viva, no es un museo ni una rotonda para decorar, es un pequeño medio que se mueve, se complementa y se retroalimenta.

No dejo de sembrar y de plantar cosas nuevas. Me encanta salir por la puerta y ver las caléndulas llenas de bichos que vienen a visitarnos. Me entusiasma asomarme a un pequeño rincón en la parte de atrás y ver cómo ya están en flor los guisantes. Me emociona ver cómo los semilleros crecen a buen ritmo para la plantación de primavera.

Y me doy cuenta de lo viejo que me hago al ver al pequeño peral crecer a su ritmo, año tras año. Es un jardín vivo. Y sí, también tengo rosas amarillas.

El macetohuerto en la terraza o patio

Así empezamos nosotros. De repente, una maceta con una tomatera que da riquísimos tomates. ¡Vaya, esto da unos tomates estupendos! Y así empezó todo hasta hoy.

Era un pequeño patio- terraza, donde cabía una mesa justa para comer dos personas y que conseguíamos sombrear con poner solo una sombrilla. En dos años había metido una mesa de cultivo (hecha con los restos de una cama que me encontré tirada) y un buen número de macetas y macetones que rodeaban toda la terraza. Recuerdo aquellos años con mucho cariño y emoción.

Huerto casa
Huerto casa

El mini-macetohuerto en la ventana de la cocina

 Que no tienen tierra, ni jardín, ni terraza abierta, no desesperen.

Les aseguro que con un mínimo de luz, de temperatura y de espacio, pueden poner algunas aromáticas en la ventana de la cocina, algunas lechugas de varios tipos (para qué quieren una lechuga enorme, si con poner varias macetas tenemos unos estupendos brotes verdes) y una espinaca que dé un color exótico a la cocina para que las visitas pregunten qué demonios es eso y usted pueda presumir de macetohuerto.

Otro día profundizaré en el camino que seguimos (a veces un poco tortuoso) hasta llegar al estupendo huerto (semi- macetohuerto, semi- urbano) que tenemos ahora.

Pero hoy quiero centrarme en los porqués de tener un huerto (ecológico siempre, por favor) cerca de nosotros y de nuestros hijos.

1.- Comer eco

No es una cuestión menor. Sabemos la cantidad de sustancias insanas que contiene todo lo que compramos procedente de la agricultura convencional.

Pues bien, ya sean kilos de tomates o un poquito de albahaca para dar un gran sabor a una salsa, piensen que son unos cuantos tóxicos menos que estamos introduciendo en la dieta de nuestros hijos. El efecto cóctel se reduce un poquito, al menos.

Huerto ecologico
Huerto ecológico

2.- Niños verdes

Sembrar, regar, cuidar y, por supuesto, recolectar y disfrutar. ¿Hay algún aspecto de los valores básicos que queremos transmitir a nuestros hijos que no esté contenido en todas esas actividades?

A mí, según los principios que me gustaría transmitirle a mi hijo, no me falta ninguno: amor por la naturaleza, comer sano, valores eco, respeto a la tierra, ciclos anuales, responsabilidad con lo mío y con el entorno y diversión asegurada;

mancharse las manos de tierra (no les pongan guantes a los niños, por favor, mancharse es lo divertido, tocar la tierra y sentirla), contar las semillas, emocionarse al ver salir los primeros brotes, juegos de agua, buscar mariquitas para echarlas a las plantas con pulgón (mariquitator; el mejor insecticida que existe), robar tomates cuando papá no mira para comérselos a bocados sin lavar, etc.

Si solo es plantar y regar la planta de la cocina, también vale. Y los juegos de agua valen en cualquiera de las formas de huerto casero.

3.- Reduce tu estrés.

Esto está clarísimo. El cuidado de un huerto se conoce como terapia para combatir el estrés y evadirnos de nuestras preocupaciones desde tiempos inmemoriales.

Quién no conoce a algún jubilado que se dedica a la huerta (esos son los mejores, preciosos surcos y envidiables huertos), pasa el tiempo, se divierte, disfruta, gana en salud y abastece a los hijos y nietos con los manjares que extrae de la tierra.

4.- Terapéutico

Sí, ya sé, aquí estaría englobado el punto anterior, pero quiero centrarme en un aspecto más espiritual.

Como decía antes, toquen la tierra, siéntanla, respétenla, agradezcan cada fruto que nos da y sobre todo, mímenla. Uno de los principios básicos de agricultura ecológica dice que no se alimenta a la planta para que crezca fuerte y sana.

Por el contrario, se alimenta a la tierra. Una tierra sana y fuerte, abonada con productos orgánicos, equilibrada, nos concederá los mejores de los manjares. Cuidar la tierra, no el tomate. Debemos recordarlo siempre. No voy a entrar en los principios de unión con Gaia y otros valores superiores, pero si apreciásemos más lo que pisamos nos sería muy difícil contaminarlo.

Huerto terapéutico
Huerto terapéutico

5.- ¡Ojo, engancha!

No sé muy bien si esto es un punto positivo o negativo, pero les puedo asegurar que no hay nada mejor que ver crecer las plantitas y después degustar sus frutos. ¡Bendita adicción!

En unos meses nos veremos mirando el calendario lunar, preparando semilleros, trabajando un nuevo bancal, probando una nueva técnica de riego, otro cultivo distinto… engancha.

Circula por Internet un supuesto proverbio chino que dice:

Si quieres ser feliz una hora, embriágate.

Si quieres ser feliz un día, mata un cerdo.

Si quieres ser feliz una semana, haz un viaje.

Si quieres ser feliz un año, cásate.

Si quieres ser feliz toda tu vida, cultiva un huerto.

Aún poniéndolo entre comillas (lo encontré en Internet, ya se sabe) y sin lograr entender por qué me tendría que hacer feliz matar un cerdo, sí estoy de acuerdo con que el huerto te hace feliz para siempre.

Personalmente espero que mi pequeño entienda que llega la primavera y es época de semilleros (y enjambres, pero eso es para otro día), que con el calor hay que acolchar el huerto, que las lombrices son amigas y que si nos despistamos en los cuidados todo se va al traste.

Y espero ser feliz con él toda la vida.

Papá Idiota

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10 comentarios en “Por qué un huerto en casa

  1. Oh me encanta!!! Mola muchísimo!!’ 👏👏👏👏 me imaginaba de estos beneficios pero me han sorprendido todavía más positivamente. Nosotros tenemos en villa frutitos uno de esos interiores y la verdad es que los peques lo plantan con verdadera ilusión aunque luego poco recogemos 😅

  2. Hola!! Soy fan, fan, fan de los huertos en casa. Mis padres tienen un poquito de tierra libre en su jardín y tienen siempre algo plantado. Disfrutamos viendo cómo de repente esa flor del tomate se ha convertido en uno como tal, o cuando los pepinos empiezan siendo pepinillos y terminan con ese tamaño que parecía imposible, jeje. Pero pienso que es algo que sólo se puede tener si tienes tierra, eso del minimacetohuerto en la ventana no lo termino de ver, no sé. Eso del autoconsumo la verdad que está muy bien, pero hay que echarle tiempo y mimo para que todo esté bien cuidado, que no se lo coman los insectos, que tenga el agua justa… Lo del estres, que es terapéutico y que engancha doy fe. Mis padres ya no pueden vivir sin su huerto y son capaces de dejar de hacer cualquier cosa con tal de estar un ratito en la mañana en su huerto, jeje. Besos

  3. Desde luego que no hay nada como poder tener tu propio huerto, yo recuerdo el huerto que cultivaba mi padre, con aquellos tomate que sabian a tomate… Ahora ya el huerto no se cultiva y me encuentro demasiado lejos como para pensar en retomarlo, me tengo que conformar con un poco de perejil y hierbas aromaticas en la ventana de la cocina una pena…
    Pero no pierdo la esperanza, qizaa cuando me convierta en una jubilada lo retome y deje el estres fuera…
    Besos

  4. Jo, que envidia me das. Vivo en ciudad, sin espacio en las ventanas para macetas y con una terraza cerrada… Creo que tal vez me podría plantear que en esa terraza, que tiene ventana abatible siempre abierta, me podría crecer algo, aunque muy claro no lo tengo. Tú que opinas?
    Siempre me ha llamado la atención y me parece algo además muy práctico, sobre todo si lo verde en casa lo come sólo uno (que mi chico con la dieta sana no me hace caso y a veces cuando compro en la tienda eco cualquier cosa o repito comida-cena hasta el infinito o termino teniendo que tirar comida porque se me pone mala…)
    Desde luego sería una opción supersana. Respecto al reducir el estrés y que resultara terapéutico tengo mis dudas (y dos perros y un gato en casa que se dedican a matar cualquier cosa verde que encuentren a mano, jajaja)
    XoXo

  5. Me encantan los huertos y sueño con tener uno, aunque se que mi sueño es muy idealizado ya que hay mucho trabajo en un huerto. Por eso me encantan los huertos urbano, yo tengo uno de pequeño (mucho más de lo que querría) y en él tengo plantas aromáticas como lavanda, estevia, etc y también fresas y ME ENCANTA coger las plantas o las fresas cuando es la época y comerlas directamente, realmente es un placer cocinar con las hierbas aromáticas recién cogidas y esto me lleva a cocinar de forma más sana y saludable.
    Y si engancha mucho tener un pequeño huerto jejeje

  6. ¿Por qué un huerto en casa? ¿Por qué no? En mi familia siempre ha habido huerto. Recuerdo de niña ir los fines de semana al pueblo y mi abuelo estaba en el huerto, recogíamos las alcachofas y otros productos para luego que mi abuela o mi madre prepararan un delicioso plato con ello. Mi abuelo me hizo una azada pequeña con la que yo cavaba para sembrar patatas,… Tanto pi abuelo como mi padre me enseñaron a sembrar, regar, recolectar y sobre todo a saborear esos productos que nosotros habíamos sembrado y cuidado con tanto cariño, a valorarlos, a ver su origen y evolución, … cosa que les agradezco.
    Mis padres tienen en Córdoba un Huerto total de autoconsumo, en el que tiene tomates, pimientos, cebollas, calabacines, calabazas, patatas,… y también tienen árboles frutales como ciruelos, higueras, limoneros, naranjos,… Así que ya te puedes imaginar lo bien que comen.
    Yo sin embargo tengo un pequeño huerto en el jardín, donde tengo plantas aromáticas como tomillo, romero, hierbabuena, lavanda y algunas plantas de tomates y berenjenas. También tengo un limonero pequeño.
    Si comemos eco, nuestro cuerpo lo agradece. Mo había pensado en que fuera terapéutico y nos ayudara a combatir el estrés.
    Un beso guapa!!

  7. Mira, es algo que siempre me planteo y nunca me decido a empezar, quizá por pereza, pensar como organizarlo, en que terraza ponerlo… pero después de los beneficios que nos das, pues no sé como no voy corriendo a comprarlo todo para montarlo mañana mismo! nunca nadie de mi familia ha tenido huerto, ni mis abuelos ni más atrás, pero a mí es algo que siempre me ha atraído, quizá no para tener una gran extensión e irme ahí cada finde, pero uno pequeño en casa lo veo super bien, com dices reduce el estrés, te ocupa la mente en otras cosas, en fin, que además de comer más sano nos va bien para desconectar!

  8. Hola Rosa! Me acabas de recordar mi niñez, cuando plantaba en casa en los vasitos de la copa danone que los coleccionaba y tenía la escalera llena, lo malo es que yo que soy muy exagerada les echaba tanta agua que ahogaba las plantitas…tiene muchísimos beneficios el tener cada uno en su casa su pequeño huerto y comer de forma más ecológica y sana. Las ideas que has dado son fenomenales, así que no me extraña que más de una se lo plantee, yo de momento aunque me gusta la idea, me veo sin tiempo, si es cierto, que hace años cuando mi padre estaba enfermo plantamos en un terreno que tenemos pero pronto tuvimos unos amigos poco deseados y se nos quitó la ilusión. Un beso

  9. Sencillamente me encanta este post, porque un huerto en casa es lo mejor para cuidarse por dentro. De hecho esta misma mañana acabo de sembrar en mi huerto urbano plantas aromáticas, albahaca, tomillo y cilantro.

    Tengo dos terracitas y este invierno me decidí a que cuando llegara la primavera iba a plantar un pequeño huerto en casa. Y han brotado las plantas de los tomates, las sandias, las fresas, los guisantes, cebollas e calabacines. Estoy super contenta con ver crecer día a día mis pequeñas plantas, que con el sol de mi Andalucía crecen a gran velocidad.
    Yo crecí recogiendo verduras y frutas del huerto de mi abuelo. Y recuerdo la sensación de andar entre árboles frutales, como limoneros, naranjos, perales o manzanos descubriendo frutos y olores.

    Creo que es esencial para la crianza de un hijo el inculcarle ese amor por la tierra y en definitiva por el medio ya que así serán adultos responsables y conscientes con aquello que nos da la vida.
    Además ni que decir tiene que la fruta y la verdura cultivada por uno mismo tiene olor y sabor y por supuesto nada de tóxicos que nos envenenen.

    Tienes razón cuando dices que cultivar un huerto es terapéutico. A mí me relaja muchísimo trabajar la tierra y estar pendiente de que cuidarla.

    Por cierto, muy curioso el proverbio chino.. que tampoco entiendo muy bien eso de que matar un cerdo te hace feliz en el día! jajaja Un saludo y fenomenal post!

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